Vuelves y para mi es como siempre pero cada vez mejor. Como antes. No me agüito por estar aquí, no me estrello, no hay estrés ni ansiedad y creo que por primera vez tengo el sentimiento de no pretender con quien frecuento. Con esas personas que saben quien eres. Un jodido alcoholico holgazán marihuano desempleado estudiando una carrera más cara que la verga. Pero sabes que todo bien por que hay peores. Hay mejores.
Los moretes en mis brazos por el concierto de ayer marcan la presencia de mis compas. Esos vatos que empiezan mosh pits previo al headliner (The Hong Kong Blood Opera). Lo de ayer fue sinceramente épico. Un gran día. Tuve a todos, tuve de todo, no me puedo quejar.
Todo bien con dios cuando vuelvo con mis compas, mi familia, mi comida. Pero hay más que felicidad cuando coincido con ella. Algunas veces nos hemos encontrado habitando la misma ciudad, solo de paso, pero no la misma pagina. No me preocupo por el pasado ya que nos traería melancolía y recuerdos de soledad. Hoy por hoy todo está al putazo pero tengo miedo de lo que pueda pasar cuando los dos dejemos la ache y empiece un nuevo semestre en la ciudad.